domingo, 4 de mayo de 2008

2007/11/23 - Conferencia Senador Rodolfo Terragno

· Una visión no convencional sobre lo que ha sucedido en la Argentina en los últimos años, lo que está sucediendo y lo que puede suceder. Uno tiene que entender por qué pasan las cosas.
· En los ’80, una sorpresiva alianza de la OPEP con las multinacionales determinó un alza enorme del petróleo. Embolsaron una impresionante cantidad de dólares. Que pusieron en bancos occidentales. Los bancos salieron a presionar para prestarlo. Fueron años de altísimas tasas de interés y de stagflation.
· La Argentina no reaccionó bien a esa situación, que desembocó en la hiperinflación de 1989-91.
· Siguió la política de convertibilidad (bien), con supresión del déficit y privatizaciones que inyectaron capital importante.
· Las empresas estatales argentinas eran un hojaldre de ineficiencia, politización, corrupción y todo eso implicaba un enorme déficit. Cuando se privatizaron, bien o mal, el déficit desapareció. Se produjo estabilidad. Estuvo bien, porque había que resolver el problema de la hiperinflación, era el modo de hacerlo y funcionó, y eso lo hizo el gobierno de Menem.
· Pero después estuvo mal mantener el 1 a 1 porque eso nos sacaba de competitividad y produjo brechas sociales y económicas extraordinarias. Había que salir a tiempo y ordenadamente, y no lo hicieron ni Menem ni De la Rúa.
· Las políticas se juzgan como si todo empezara y terminara con cada gobierno, en vez de analizar cuáles son los procesos y cuál es la lógica subyacente de las cosas buenas o malas que nos pasan...
· Qué pasa ahora. El año pasado los dos únicos países del globo terráqueo que no crecieron fueron Zimbawe y las Seychelles, nada más. Todos los países crecieron. En América latina, hace 4 años que crecen todos, incluido Haití. Y muchos a tasas muy altas.
· Tras la caída del mundo comunista, la irrupción de China (principalmente), India y Rusia, en el comercio, ha provocado un alza muy grande de los precios de las materias primas que principalmente producen los países latinoamericanos. Son condiciones externas favorables. En la Argentina, en este caso contribuyen algunos aciertos: la soja transgénica; el default, que no fue un mérito pero sí una enorme ventaja para las arcas fiscales; la devaluación del peso, aunque tardía y mal hecha. Y las retenciones a la exportación que han permitido un superávit fiscal y una abundancia de recursos públicos.
· (En las últimas elecciones,) ha habido una voluntad de continuar con la administración actual a la cual se le atribuye gran parte de esos méritos, sin pensar qué es lo que viene. Estamos en situación semejante a 1995, cuando se reeligió a Menem por la bonanza y después se advirtió que era una política agotada.
· Hemos hecho más lo de la cigarra que lo de la hormiga, no hemos aprovechado bien este periodo de bonanza.
· Es imposible entender el presente y el futuro si no entendemos qué pasó con la convertibilidad. El error puede repetirse ahora, si no se entiende el efecto que puede tener la reducción de la demanda global, y la caída del dólar real.
· Una condición esencial de un dirigente es el coraje. El coraje implica muchas veces tomar decisiones ingratas para los dirigidos.
· La gente más lúcida, con más patriotismo con más visión, encuentra dificultades serias para avanzar en la política y por lo tanto acceder a posiciones para ejercer sus ideas. En esto también tiene que reparar el electorado, a la hora de votar tiene que hacer un análisis sobre a quién esta castigando y a quién esta premiando.
· Lo más importante es tener una educación de alta calidad, que implica alta exigencia. También un plan muy fuerte de investigación. Vincularía la investigación y la técnica a la producción, y pondría mucho énfasis en la promoción industrial.
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