domingo, 4 de mayo de 2008

2007/08/10 - Conferencia Ing. Raúl Ponzielli

“CLAVES DE LA SITUACIÓN ENERGÉTICA ARGENTINA”

En todo el mundo el 83% de la energía que consume es de origen fósil (petróleo, gas y carbón). En Argentina el porcentaje es similar pero la utilización del carbón es mínima
Esto tiene un efecto secundario que es la emisión de gases efecto invernadero. Es un peligro, mucho más que el supuesto agotamiento de la energía, y ya está ocurriendo
En la Argentina teníamos hasta la década del 90 un sistema absolutamente estatal. estaban a cargo de Gas del Estado a explotación del petróleo y del gas, la generación de energía eléctrica y el transporte y distribución de gas y electricidad. Con la privatización se estableció que tanto la producción de petróleo y gas, como la generación de energía eléctrica, fueran libres y competitivas; y se los caracterizó como “de interés público”. Al transporte y la distribución, en cambio se los caracterizó como “servicio público” y hoy son servicios regulados. Es decir que las leyes de aplicación en un caso y otro son distintas.
Tanto en el caso del gas natural como en el de la energía eléctrica puede decirse que en general, y con excepción de algunos aspectos que se podrían discutir, las privatizaciones han sido de exitosas a muy exitosas. En el caso de energía eléctrica, hubo un aumento de la capacidad de generación del orden del 96% con respecto a lo que había originalmente.
Claro que, y ésta podría ser una de las críticas, el crecimiento fue todo en generación térmica. Se invirtió en generación a partir de recursos no renovables, con el agravante que se hizo al sistema mucho más dependiente del gas natural. No ha habido inversión en generación hidroeléctrica ni en generación eólica, aunque en este caso se justifica porque los precios no daban. El advenimiento del ciclo combinado bajó los precios de la electricidad a la mitad (U$S 25 por Mwh, una de las más baratas del mundo).
Todavía hoy estamos viviendo de la gran inversión que se hizo en generación eléctrica en la década pasada. Se invirtió tanto que para 1998 había un stock de potencia que superaba ampliamente las necesidades, y se dejó de invertir. Y como prácticamente no se volvió a hacerlo, tras un sostenido crecimiento de la demanda el panorama está actualmente muy complicado. porque a la falta de inversión se suman las restricciones en la producción y transporte de gas natural, que también son producto de la falta de inversión.
Ante la imposibilidad de satisfacer toda la demanda, hoy se privilegia al sector residencial en perjuicio de las industrias, que en los períodos críticos sufren cortes de energía eléctrica de varias horas por día e incluso de días enteros.
La producción de gas empezó a declinar en el año 98, antes de la hecatombe de fines del 2001. En los últimos años prácticamente no ha habido nuevos descubrimientos, y los pocos que ha habido no tienen ni comparación con Loma de la Lata. Tampoco ha habido, ni hay, suficiente exploración.
Los combustibles, el gas natural y la energía eléctrica tienen precios ridículos.
Si no se sinceran las tarifas muy pronto nos vamos a ver en serios problemas, y tengan presente que no hay energía más cara ni combustible más caro que el que no se tiene.
El costo de generación eléctrica actualmente varía entre 100 y 200 U$S/Mwh. Y el precio mayorista que se cobra es de 23 a 40 U$S/Mwh. Si hago la cuenta del consumo hogareño, de un total de $ 400 mensuales de servicios, por los 3 más importantes estoy pagando sólo $ 100, el 25%.
Las tarifas bajas determinan decisiones equivocadas de corto y largo plazo. Por ejemplo, la gente está despilfarrando energía eléctrica.
¿Quién se hace cargo de la diferencia? Subsidios. Subsidios directos del Estado a los generadores eléctricos, y subsidios cruzados (la industria paga tarifas más altas, para que podamos tener una de las tarifas residenciales más baratas del mundo). Claro que por otro lado pagamos aumentos de precios en todo lo que consumimos.
El riesgo que se corre si no se paga lo que los servicios cuestan, es quedarse sin servicios, a mediano plazo. Esto la gente común no lo sabe.
En petróleo, la producción está declinando desde el año 98. La Argentina volverá a convertirse en país importador de petróleo en uno o dos años más.
Argentina es el único país del mundo que cedió sus reservas de petróleo sin haber perdido una guerra.
Conclusiones:
1.- La 1ra y la más inmediata: ”es necesario sincerar las tarifas a la brevedad”.
2. Establecer una “tarifa social”, sólo para quienes lo necesitan, con límites de consumo.
3. No existe planeamiento en general, y tampoco existe planeamiento del sector energético.
4. Debe hacerse un enorme esfuerzo para “diversificar la matriz energética primaria”. Es necesario reducir nuestra dependencia del gas natural y del petróleo, teniendo en cuenta que sus precios internacionales están en continuo ascenso y la producción nacional está declinando.
· “La verdad es que nosotros ignoramos mucho de todo lo que acaba de comentar, la sociedad en general. …la gente no tiene la menor idea. …los programas periodísticos desaparecieron de la televisión abierta”.
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