domingo, 4 de mayo de 2008

2006/10/24 - Conferencia Rabino Sergio Bergman

El tiempo que nos toca vivir

· La crisis (y el desafío) de nuestro país no es ni política ni económica, es esencialmente cultural. Y los problemas culturales se modifican con educación y con formación.
· Estamos todos aplazados en formación cívica-ciudadana. No aprendimos la lección. Hay que hacer los deberes, hay que volver a las fuentes. Hasta que no pasemos este examen vamos a vivir en una mediocridad de nuestras democracias.
· Hay una estructura política de gestión que no toma en consideración a la ciudadanía, sino que considera a los ciudadanos clientes.
· ¿Cómo se revierte esta situación? Con protagonismo. Conversar la gente con la gente. Es un tema de masa crítica. Se va generando una sucesión de cadenas y de redes, hasta que hace click.
· Los argentinos estamos aún a tiempo, pero no por mucho tiempo.
Desafíos
· Tener una cultura cívica, democrática, plural y desarrollada, como nos merecemos o podemos. Falta un diálogo argentino.
· Tenemos que cambiar un paradigma cultural: la democracia que tenemos es una democracia electoral formal y no una democracia real.
· Agenda ciudadana activa. La sociedad va madurando. Aunque todavía no se moviliza, hay una conciencia cívica real.
· Los argentinos somos solidarios -que es muy importante- pero somos solidarios en los límites, donde se está degradando el otro. No somos solidarios en las prevenciones para evitar su degradación.
· El cambio viene por nuestra propia conciencia, no viene por otro lugar. Por eso los que creemos le pedimos a Dios que nos ayude y nos inspire - no que haga el trabajo por nosotros. Hacer en la tierra el Reino de Dios. Eso es lo que implica ser humanos. No es mucho más que eso, pero ser humanos es un objetivo a desplegar.
· El mundo se sostiene sobre 3 pilares, la Verdad, la Justicia y la Paz. Se plantea que el origen de todo esto es la Verdad. Por eso hay que trabajar la formación.
· Tenemos que volver a formar en los valores: el valor de la palabra, la cultura del esfuerzo, el tema del sacrificio, de que nada se consigue de hoy para mañana, de sembrar para cosechar, el valor de la familia. Y eso se hace cuerpo a cuerpo y uno a uno, empezando por uno, empezando por casa.
· Insuflemos en nosotros el espíritu cívico. Símbolos, íconos, prácticas, para generar cultura de la identidad. (Nuevamente:) Esto empieza por casa.
· … son responsabilidades institucionales, de valores y formativas.
· Mi invocación es que nos hagamos ciudadanos. Como yo tengo vocación religiosa le pido a Dios que nos ayude a ser ciudadanos.
· Hay que hacer una “revolución pacífica cultural-espiritual”.
Temas puntuales
· Para mi la agenda ciudadana son los valores de la Constitución Nacional. Hay que volver al tema de los valores fundantes que nos hacen ciudadanos, la Igualdad, la Justicia, el Estado de Derecho, la Libertad.
· Somos ignorantes de nuestra historia. Hay matrices históricas de las que nosotros somos herederos lineales. Sin embargo, los cambios se pueden hacer cuando se mira para adelante. La memoria es una construcción presente. Uno no se olvida, pero supera lo que sucedió, a través de nuevas acciones de construcción a futuro.
· Yo no creo que haga falta el dolor y tragedia de Blumberg para empezar a moverse y empezar con una agenda ciudadana.
· Cuando me invitaron, acepté con gusto porque éstos son los foros reales de donde vienen los cambios; el tema de formación en lo político, de una ciudadanía comprometida; ésto, las universidades, los jóvenes, y no lo mediático.
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