
miércoles, 6 de mayo de 2009
jueves, 16 de abril de 2009
Agenda: Primer Encuentro del Ciclo 2009

A continuación la carta invitación de la Sra. Senadora:
Queridos amigos y amigas,
Las elecciones legislativas del 28 de junio serán decisivas. El gobierno puede perder las mayorías automáticas en ambas Cámaras que le permitieron gobernar hasta ahora sin debate, sin consensos y sin control. Con nuestro voto podemos cambiar la composición del Congreso de la Nación y nuestro presente.
El cambio está en nuestras manos. Es fundamental cuidar cada voto. Por eso, junto con mi grupo de trabajo, estamos convocando a todos los ciudadanos y ciudadanas que quieran ser protagonistas. En este caso, que acepten ser fiscales el próximo 28 de junio.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires habrá 6.300 mesas electorales abiertas, y muchas más en la provincia de Buenos Aires. Necesitamos tu presencia y la de tus amigos para hacer realidad una democracia con equilibrio de poderes y control parlamentario. Tu colaboración será muy valiosa.
Por eso, te invitamos a participar como fiscal electoral en los próximos comicios, para evitar que se repita el saqueo de boletas y un posible fraude.
Necesitamos elecciones transparentes para cambiar democráticamente nuestra historia. Si aceptamos fiscalizar una mesa electoral por la Coalición Cívica nos estaremos comprometiendo a defender los votos de todos los ciudadanos y las boletas de todas las fuerzas políticas.
La fiscalización de una mesa electoral es un ejercicio cívico que requiere apenas de un día de dedicación exclusiva y de un par de horas previas de capacitación. Y no implica afiliarse a un partido político.
Para responder a esta convocatoria, podés ponerte en contacto con mi Equipo de Trabajo de Fiscalización, integrado por Deborah Brizuela, Oscar Zúccolo, Carlos Genesini y Ariel Schifrin, por medio del correo electrónico fiscalestenssoro@gmail.com o al teléfono 4010 5875 de 11:00 a 17:00 hs.
Espero verlos pronto personalmente para intercambiar ideas y conocernos.
Con cariño,
María Eugenia Estenssoro
jueves, 13 de noviembre de 2008
2008/11/28 - Postergación de encuentro con Dr.Andrés Cisneros.
Gacias. por su consideración.
2008/10/24 - Conferencia de la periodista Clara Mariño
Grupo de formación cívica y política
III Ciclo de charlas – 7º Encuentro, 24-10-2008
Clara Mariño
Una visión sobre la clase dirigente argentina
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
Algunos Conceptos
§ José Luis de Imaz: “la Argentina no tiene clase dirigente, sino personas que mandan en determinado momento”.
§ Una excepción: la clase media rural.
§ Características de los dirigentes políticos:
Sin cultura. Hay una enorme contradicción entre la riqueza cultural de la Argentina y la incultura de su clase política
Incapacidad de gestión, por desconocimiento de cosas y fallas de normas elementales
Cortoplacismo
Incapacidad para producir un proyecto común,
No aprenden de la experiencia.
Corrupción (y para peor, no hay condena social).
Abuso de la teoría del complot
Permanente explicación del fracaso.
Ningún respeto por el Estado, que es objeto permanente de saqueo.
§ La gente no se da cuenta pero tiene más poder del que piensa a través del voto. Falta una sociedad un poquito más educada y más conciente de la participación.
§ Hay que cambiar la cabeza de los argentinos y comprometernos. Es muy difícil, y el cambio va a ser terriblemente lento.
Los medios
§ Hoy es casi imposible terminar con la libertad de prensa. Porque usted cierra ésto y se abre aquello, hoy está Internet.
§ Acá, lamentablemente, los medios, han perdido -en general, no todos- lo que es el objetivo o la esencia del periodismo, que es contar lo que pasa y contar por qué está pasando. Y hay medios, muy poderosos, que tienen acuerdos parciales con los gobiernos…
§ Los medios tenemos que revisar, sobre todo en televisión, la fragilidad de los comentarios, la opinión permanente sin información. Requerimos mayor seriedad, mayor formación de los periodistas, salir de la cultura del comentario. El comentario rápido de la información hace estragos en las nuevas generaciones.
§ (No obstante,) en la gente hay un radar para detectar a quienes seguir y a quienes no.
En la política argentina
§ Hay un desconocimiento apabullante de la Historia Argentina.
§ Se ven muchos egos, mucho primero yo, y mucho absurdo…
§ El tema del campo no estaba previsto por nadie. Fue un hecho, fin de algo y comienzo de otra cosa… Ahora hay un empecinamiento de Kirchner. …
… y un gran mal humor en la Argentina.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
sábado, 25 de octubre de 2008
2008/10/03 - Conferencia Dip.Federico Pinedo
Grupo de formación cívica y política
III Ciclo de charlas – 6º Encuentro 03-10-2008
Dip. Federico Pinedo
“La Argentina del pos-kirchnerismo”
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
Algunos Conceptos
· Es imposible hacer todo mal y que (siempre) salga todo bien, como ocurrió al principio de este período… Hay un problema de concentración del poder. Yo creo que todas las cosas del gobierno argentino la resuelven 5 personas… Kirchner actúa en cualquier hipótesis como en Río Gallegos,
· Faltan 3 años de gobierno, y no tenemos idea de lo que va a pasar en los próximos 6 meses. Es preocupante. Ésta es la mala noticia.
· La buena noticia es que todo ésto ha generado una reacción importante de todos los restantes actores.
· Hemos descubierto también que cuando no estamos de acuerdo en una cosa podemos hacer el ejercicio de dejar eso a un costado, y poner arriba de la mesa en lo que sí estamos de acuerdo. Y sobre ésa cosa en la que estamos de acuerdo, construír y poner otro ladrillo más.
· En lo que coincidimos es como el 70% de todo lo que la Argentina necesita. Estamos trabajando para transformar éso en un compromiso, en un documento, que pueda darle a la Argentina una perspectiva para los próximos 10 años. Es muy importante hacer este acuerdo antes de que el gobierno esté muy débil
· Yo creo una cosa en la que casi nadie cree: que los partidos políticos son importantes. Hay que recrear el sistema de partidos políticos.
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martes, 21 de octubre de 2008
2008/10/24 - Postergación del encuentro del 17/10/2008
jueves, 9 de octubre de 2008
viernes, 3 de octubre de 2008
2008/09/18 - Conferencia "La epidemia de las drogas"
Grupo de formación cívica y política
III Ciclo de charlas – 5º Encuentro 18-09-2008
Dr. Juan Alberto Yaría
“La epidemia de las drogas y la prevención,
en el barrio y la familia”
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
RESUMEN de CONCEPTOS MÁS DESTACABLES
Estamos viviendo una epidemia. Esto implica que es un fenómeno sanitario que ha salido de cauce y que es un fenómeno masivo. No un problema de uno u otro. Y que en muchos lugares ya es pandemia, o sea, más que epidemia. Y esto ha generado un conjunto de gente con necesidad de consumo ya crónica, lo cual es una endemia.
§ Estamos trabajando por la libertad del hombre, porque la droga es la esclavitud. Cuando una persona necesita para vivir consumir una sustancia, es esclavo. Adicto quiere decir esclavo.
§ Tenemos que entender que la droga daña, y que genera consecuencias personales y sociales.
§ No la vas a dominar. Porque atraviesa barreras cerebrales y genera cambios químicos eléctricos que hacen que el cerebro comience a depender de esa sustancia. La droga es una enfermedad del cerebro.
§ Lo primero que mata la droga es la voluntad… Pero también limita la capacidad de decisión racional, de razonar.
§ Una sociedad manejada por el consumo de droga es una sociedad bárbara.
§ Cuanto más vacío tiene una persona su interior, es más dirigido desde afuera
En este fenómeno hay 3 elementos:
a) las vulnerabilidades, de las personas, de las familias.
b) la aceptación social y la tolerancia, que aumentan el consumo (contagio). “Minga” de tolerancia social. No puede haber tolerancia social frente a un mal social. Se combate con prevención. En la televisión, en las escuelas, en los barrios, en los diarios. Sabemos que si generamos una conciencia de daño en la población, si educamos, baja el consumo.
No hay que despenalizar el consumo, sino educar. En todos lados está penalizado el consumo.
c) La existencia de una economía criminal. Construir una epidemia es una maniobra de ingeniería social - de organizaciones criminales.
Comienzan por una élite consumidora. El consumo se extiende cuando hay intelectuales o líderes sociales exitosos que lo promueven. Porque bajan todas las prevenciones y las alertas sociales. Procuran minimizar el riesgo del consumo. Hoy la gente consume lo que tiene prestigio, y la droga tiene prestigio.
Y crear una sociedad sana es otra maniobra de ingeniería social.
§ Las tres medidas clave son: educación, asistencia precoz y medidas de control.
§ ¿Cómo se forma una cultura adversa a las drogas? Con ésto, lo que estamos haciendo, con miles de grupos en el país entero, en todos los lugares donde haya chicos, iglesias, hay que hacerlo... Hay que trabajar en todas las áreas sociales. En cada escuela, con los maestros, los padres, los profesores, las sociedades de vecinos como éstas, en las fábricas.
§ Hay que armar todo un sistema social. Crear la malla preventiva. Puede prevenirse una enfermedad que es prevenible
§ Sólo una movilización comunitaria, llevará a una movilización de las conciencias.
§ Las sociedades se salvan cuando empiezan experiencias de autogestión.
§ Tenemos una ciudad, en Salto, que se llama “Ciudad Preventiva”. Es lo que tendría que ser la Ciudad de Buenos Aires, o la Provincia de Buenos Aires.
§ Debemos darnos las manos y tratar de formar redes. Tenemos que ser concientes que somos el reservorio moral de este país. Está en nosotros, no esperemos nada.
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lunes, 22 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
viernes, 29 de agosto de 2008
2008/07/17 - Conferencia " Hacia un nuevo Kyoto "
Grupo de formación cívica y política
III Ciclo de charlas – 4º Encuentro 17-7-2008
Dr. Alieto Guadagni
“Hacia un nuevo Kyoto -
Aspectos económicos del cambio climático”
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
RESUMEN de CONCEPTOS MÁS DESTACABLES
· Las reglas de reducción de emisión de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero del Protocolo de Kyoto vencen en el 2012. Desde allí en adelante no hay nada definido ni obligatorio para ningún país.
· El cambio climático depende básicamente del consumo de energía y de la deforestación. En menor medida, de la ganadería y agricultura.
· Un panorama energético. Si bien hoy los países industrializados, consumen más energía que los países en desarrollo, hacia el 2030, el consumo será mayor en éstos. Hace 15-20 años que el crecimiento económico viene liderado por los países emergentes. Asia-Pacífico primero. La mayor parte de la nueva demanda proviene de ellos. Es la primera vez que, en los últimos 4 o 5 siglos, que el progreso económico material se concentra en los países en desarrollo.
· Entre las fuentes de abastecimiento de energía, la que más crecerá es el carbón, que es el peor de los combustibles en términos de dióxido de carbono.
· Medio Oriente concentra 56% de las reservas de petróleo del mundo.
· Un panorama demográfico. Desde la Segunda Guerra hasta el año pasado la problación mundial ha aumentado 70 millones por año hasta los 6.500 M actuales. Y además el nivel de vida material de las personas aumenta muy por encima. En el último siglo se produjo más que en toda la historia anterior de la humanidad acumulada.
· El cambio climático. Hay un aumento persistente y gradual de la temperatura en el mundo, y es un fenómeno causado por el hombre. ¿Qué dicen los expertos del panel de las Naciones Unidas…? (pág XX).
· Kyoto divide al mundo en países con compromiso y países sin compromiso -los países en desarrollo- y EE.UU. directamente se excluyó. Hoy los países en desarrollo son la mitad de las emisiones y no tienen compromisos. China ya está emitiendo más que EE.UU. En suma están con compromiso de control de emisiones un 28-29% del total.
· El Informe Stern -de octubre del 2006- estima que los gases efecto invernadero están en la actualidad en 430 partículas por millón (antes de la Revolución Industrial: 280). Propone fijar como meta 550 ppm –porque menos es imposible-. El gran desafío es que para estabilizarse en 550 ppm, las actuales emisiones tendrían que ser en el año 2050 la cuarta parte inferior a las emisiones de hoy. Y dentro de la dinámica de crecimiento, el PIB al 2050 será el triple del actual. Esto implicará emitir 75% menos por unidad de producto.
· Es necesaría una “revolución tecnológica verde” impresionante.
· Cuánto cuesta la revolución verde?. Cuesta 1% del PBI mundial, más o menos (US$ 500.000 M por año). Pero el mismo informe calculó que la relación beneficio-costo sería –muy conservadoramente- de 5 a 1.
· Lo que hay que tener en cuenta es que se trata de comparar un costo presente y un beneficio futuro. Lo que introduce un nuevo concepto de equidad y de idea de justicia: equidad intergeneracional. Incluso para los cristianos: prójimo no es solamente el que está al lado, sino el de las generaciones que todavía no han nacido.
· Otra clave de la discusión política es que los países ricos son responsables de 3/4 de los gases que hoy están en la atmósfera y los países en desarrollo van a ser responsables de 3/4 de lo nuevo.
· El actual sistema energético y productivo no es compatible con la supervivencia del planeta. No podemos seguir como hasta ahora.
· El tema es serio y va a dominar la agenda al menos por los próximos 30 años. Es un desafío para la humanidad. Requiere una actitud cooperativa en escala planetaria. Hay soluciones, (pero) hay que ser sensatos.
· En todos los países la desigualdad interna viene aumentando. Se debe a la globalización y al cambio tecnológico, que genera mejores ingresos para la calificación y la educación, en desmedro de todas las tareas no calificadas.
· Ver consideraciones sobre la política energética nacional (en pág. 17) y sobre el tema ferroviario (pág. 18), previniendo una suba brutal en los fletes.
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viernes, 18 de julio de 2008
2008/Julio - Documento del Padre Gustavo Irrazábal
Una perspectiva cristiana
Por: Gustavo Irrazábal
1. Introducción.. 2
2. El diálogo: fidelidad a la verdad y al amor.. 2
2.1. Diálogo y verdad.. 2
2.2. Verdad y amor. 3
2.3. Verdad y tolerancia. 4
3. Del diálogo de salvación al diálogo político.. 5
3.1. El diálogo en Ecclesiam suam.. 6
3.2. El diálogo en la DSI 7
3.2.1. El diálogo, orientación para la acción. 7
3.2.2. El diálogo como contenido del bien común. 8
4. El diálogo político y actitud dialógica.. 8
4.1. Concepción física y moral del poder. 8
4.2. Moral como actitud dialógica. 9
5. Algunas reglas del diálogo.. 11
EL DIÁLOGO
Una perspectiva cristiana
1. Introducción
Durante los meses del conflicto del campo, la palabra “diálogo” ha sido mencionada incansablemente por ambas partes, por los medios, por la sociedad en general. Sin embargo, en la realidad, el diálogo fue, precisamente, el gran ausente, sustituido por los monólogos superpuestos y las medidas de hecho.
¿Cuál es el motivo de esta paradoja? Que todos damos por supuesto lo que es el diálogo, lo consideramos una noción obvia, y nos limitamos a exhortarnos unos a otros a ponerla en práctica. La realidad, sin embargo, es que no poseemos una cultura del diálogo, no hemos sido educados en los valores que subyacen a esta práctica, y nuestra idea del mismo es generalmente lineal y reductiva.
Por lo tanto, no podemos superar la falta de diálogo sólo a través de la incorporación o revisión de técnicas, sin perjuicio de la importancia que las mismas pueden tener. Una técnica es un medio al servicio de un fin. ¿Cuál es el fin de un diálogo? A esta pregunta decisiva sólo podemos responder a través de una mejor comprensión de lo que el auténtico diálogo debe ser.
Podríamos partir del siguiente interrogante. El diálogo debe ser definido por referencia a una verdad, o por referencia a los intereses de los interlocutores. En el primer caso, tenemos un concepto más objetivo del diálogo, que parecería brindarnos una referencia firme, pero que, al parecer, reduciría el diálogo a un esfuerzo por convencer al otro de la verdad que uno ya posee. Si, por el contrario, el diálogo se vincula exclusivamente a los intereses de las partes, entonces queda reducido a un procedimiento de composición de intereses y obtención de consensos, menos rígido que en el primer caso (no es “a todo o nada”, el éxito puede consistir en “partir” la diferencia) pero cuyo contenido es, en sí mismo indiferente. Parece que estuviéramos ante una alternativa: convencer, renunciando a toda composición, o consensuar, renunciando a consideraciones éticas. Dogmatismo o relativismo.
2. El diálogo: fidelidad a la verdad y al amor
En realidad, la alternativa planteada es falsa. El diálogo auténtico se define por una doble fidelidad: a la verdad y al destinatario (el amor)
2.1. Diálogo y verdad
El diálogo auténtico tiene una referencia intrínseca a la verdad:
“La palabra es un acto humano; el hombre no la vive como un fenómeno puramente natural, sino como acontecimiento propiamente humano, que compromete su libertad. Ésta la asume como obligación de lealtad, de palabra según la verdad ... Descuidar esta obligación significaría mentir: traicionar la verdad con la palabra.”[1]
El gobierno adopta una medida que justifica por consideraciones de solidaridad. El agro resiste la medida con argumentos de justicia. Ambos están dando a entender que sus posiciones no consisten simplemente en la defensa de intereses, sino que están buscando el bien, la verdad sobre el bien.
Pero ello no condena al diálogo a la rigidez (las concesiones como “traición a la verdad”), si se comprende que la verdad, a su vez, tiene una vinculación intrínseca con el amor.
2.2. Verdad y amor
Verdad y amor son indisociables. En la Biblia ello es claro ... Y la filosofía actual, superada la etapa más aguda del positivismo, se resiste a una separación estricta entre inteligencia, voluntad y afectos. Amar es una forma de conocer, y el conocimiento se empobrece sin el impulso interior del amor.
Ello puede apreciarse ya en el ámbito del conocimiento objetivo, que parecería ser el más neutral e independiente de factores subjetivos. Todos sabemos que tenemos más capacidad de conocimiento respecto de aquellas realidades que más amamos. Pensemos cuánto más profundo puede ser el conocimiento de las plantas que tiene una persona que ama y cuida incansablemente su jardín, respecto de alguien que no tiene ninguna inclinación por ellas.
Cuando se trata no ya de cosas, sino de personas, el vínculo conocimiento-amor se hace más evidente. Sólo conozco verdaderamente a las personas que amo, y en la medida que las amo, porque el amor es el único acceso al misterio del otro. De otro modo, mi conocimiento del otro se queda en la acumulación más o menos detallada de datos, que no logra aprehender lo que aquél tiene de único e irrepetible. Cuando detesto a alguien, lo encasillo, y al encasillarlo, lo detesto aun más. Cuando, por el contrario, empiezo a comprenderlo, suspendo mi juicio, e inicio un proceso en sentido inverso, que puede llevarme a la compasión, a la simpatía, al aprecio.
Más aun, la verdad está intrínsecamente unido al amor, porque la verdad siempre tiene su lugar en un contexto interpersonal, de comunicación. La verdad nos es transmitida por otros, la buscamos junto con otros, la alcanzamos junto con otros, nos la comunicamos mutuamente. Y todos estos procesos comunicativos sólo pueden darse adecuadamente cuando están inspirados en el amor.
Me encuentro con un conocido por la calle y le digo a boca de jarro lo mal que lo veo, lo pálido que está, sus ojeras, su mirada vidriosa, su expresión de cansancio. El contenido puede ser verdadero, pero con el modo en que lo comunico, no ayudo al otro a poner esos datos en un contexto más amplio. Es posible que su modo de recibir mis observaciones las agigante por el temor, las extienda indebidamente al conjunto de su vida por tristeza y autocompasión, las proyecte hacia el futuro por desesperanza, o las rechace por enojo, o porque en mi franqueza brutal percibe una falta de respeto. En una palabra, quizás no le esté transmitiendo la verdad y no le esté ayudando a alcanzarla.
Si en cambio, en el contexto de una charla amistosa, le transmito con delicadeza mi preocupación porque no lo veo bien, ofrezco mi colaboración para lo que necesite, lo aliento a consultar el médico, etc., es posible que lo ayude de esa manera a comprender y aceptar su situación más objetivamente, en un contexto más amplio, más positivo, sin exageraciones. Le habré comunicado más verdad.
En conclusión, el diálogo como realidad humana, no es un procedimiento meramente formal. En primer lugar, debe ser definido por referencia a la verdad. Pero una verdad inseparable del amor. En una palabra, el diálogo auténtico supone una doble responsabilidad: por la verdad y por el otro.
2.3. Verdad y tolerancia
La verdad se nos da a través de mediaciones humanas: individuos y comunidades, afectadas por condicionamientos históricos y culturales:
“Por eso (la verdad) es susceptible de determinaciones parciales, espúreas, unilaterales, desequilibradas; está sujeta a olvidos y descuidos, a tensiones dialécticas y reacciones emotivas, a resistencias polémicas y a conformaciones irénicas, a fugas hacia delante y a imprevisibles reflujos. Personas y comunidades, movimientos y corrientes de pensamiento, en la búsqueda y en la defensa de la verdad padecen el influjo, no reflejo pero determinante, del propio hábitat de la verdad: la conciencia de la verdad resulta inevitablemente marcada por ello.” [2]
“Según la enseñanza conciliar «quienes sienten u obran de modo distinto al nuestro en matria social, política e incluso religiosa, deben ser también objeto de nuestro respeto y amor. Cuanto más humana y caritativa sea nuestra comprensión íntima de su manera de sentir, mayor será la facilidad para establecer con ellos el diálogo.”[3]
El proceso de comunicación animado por el amor, es indispensable para alcanzar la verdad, porque la verdad es “sinfónica” (cf. V. Balthasar, Cozzoli). Ello significa que sólo se alcanza a través del diálogo y la colaboración de todos. Cada interlocutor excluido es un aspecto de la verdad que se deja de lado.
Es un error pensar que en cualquier orden uno posee una verdad conocida exhaustivamente. Si uno llevara al diálogo semejante pretensión, el diálogo como tal no podría tener lugar. Para que el mismo pueda darse, es preciso partir de la admisión realista de que sólo tenemos algo de la verdad, que necesitamos del otro para que la verdad que poseemos sea purificada, completada, profundizada.
De ahí que resulta contradictorio si el gobierno llama al diálogo sobre la base innegociable de que las retenciones no se tocan, o el campo asiste con la pretensión innegociable de que las retenciones se deben suprimir. Aunque cada uno no vea la manera de encontrar una salida satisfactoria sin renunciar a sus principios, el diálogo mismo, adecuadamente ejercitado, puede abrir caminos impensados.
Pero puede ser que estemos convencidos de que el otro está en el error, y que ceder ante ese error sería equivalente a claudicar de las propias convicciones. Ya no se trata de componer la sinfonía de la verdad, sino de afrontar el problema del error. Parece un conflicto insuperable entre la fidelidad a la verdad y la fidelidad al amor, al otro. Sin embargo, es posible aún en estos casos, encontrar una solución “dinámica y dialéctica” a través de la virtud de la tolerancia.
“La tolerancia, sin ceder a relativismo alguno, parte del supuesto de la inherencia personal de las opiniones ajenas. Éstas son expresión de las convicciones profundas de un sujeto que las ha madurado en su ambiente vital. Por tanto no se las puede tratar de acuerdo con ideas anónimas y abstractas, sino persuasiones de una conciencia personal que, en cuanto tal, merece atención, respeto y crédito.” [4]
Queda por considerar un caso extremo, aunque lamentablemente frecuente: la sospecha de que el error teórico del interlocutor esté motivado por errores morales, vicio o mala voluntad. El esfuerzo por dialogar, en este caso, se justifica por el hecho de que la sospecha no hace ceder automáticamente la presunción de buena voluntad. Además, no es fácil discriminar entre error y mala voluntad y debemos permanecer siempre críticos ante nuestras propias percepciones. Por ello, salvo casos muy excepcionales, es preciso atenerse a la objetividad de los argumentos vertidos, y evitar llamados a la conversión del otro, que suponen ya un juicio moral sobre las personas y cierran la posibilidad de diálogo.
3. Del diálogo de salvación al diálogo político
Esta perspectiva acerca del diálogo puede bien fundarse en una reflexión estrictamente filosófica como la precedente. Pero, como creyentes, tenemos en nuestra fe recursos invalorables para iluminarla y profundizarla. Porque nosotros creemos que Dios se nos ha revelado, no en el sentido de enseñarnos un conjunto de verdades teóricas acerca de sí mismo, de nosotros y del mundo, sino de que nos ha comunicado la verdad de su amor por nosotros, más aún, se ha comunicado a sí mismo, y nos ha hecho capaces de responder a ese amor. En una palabra, la historia de nuestra salvación, narrada en la Biblia y prolongada en nuestra existencia personal es un “diálogo de salvación”.
Ej. de los diálogos de Jesús. Con el joven rico, con la samaritana, con la adúltera. El diálogo es el modo con el cual Jesús pone a sus interlocutores en condiciones de acceder a la verdad y abrazarla.
Esto no es una simple consideración piadosa, sino que nos ayuda a entender muy concretamente las características de un verdadero diálogo. (Cf. CDS 13: el “estilo de diálogo de Dios”)
3.1. El diálogo en Ecclesiam suam
La encíclica Ecclesiam suam, de Pablo VI (1964), significa un avance importantísimo en la reflexión acerca de la naturaleza del diálogo, que comienza por la comprensión de la Revelación de Dios al hombre como un diálogo, el “diálogo de salvación”, que se prolonga a través del anuncio del evangelio por parte de la Iglesia. Este último debe verificarse como un diálogo respetuoso, lleno de empatía, y capaz de adaptarse a las características del destinatario concreto.
A continuación, presento los números más significativos del documento en relación con nuestro tema.
(59) La misión de la Iglesia de anunciar el evangelio es diálogo.
La revelación / la historia de la salvación como diálogo entre Dios y el hombre (64)
Características supremas del coloquio entre Dios y el hombre
El diálogo de salvación fue abierto por iniciativa divina ® Debemos tomar la iniciativa sin esperar a ser llamados (66)
Ese DS partió de la caridad ® nuestro diálogo deberá ser movido por un amor “fervoroso y desinteresado” (68)
El DS no se ajustó a méritos ni resultados ® diálogo sin límites y sin cálculos
El DS no obligó a nadie física’, garantizó libertad. ® diálogo sin coacción exterior, sino persuasión interior
El DS se hizo posible a todos ® diálogo potencialmente universal
El DS avanza por grados ® diálogo que tiene en cuenta la maduración psicológica e histórica. “Valor del tiempo”
El mensaje cristiano en la corriente del pensamiento humano
(72) La Iglesia no trata de extirpar los males de la sociedad con anatemas y cruzadas, ni procurando influjo preponderante o dominio teocrático, sino que se acerca a través del diálogo no unívoco, adaptado a índole del interlocutor y a las circunstancias de hecho.
(73) Este diálogo:
+ implica: propósito de corrección, estima, simpatía, bondad, por parte del que lo entabla
+ excluye: condenación apriorística, polémica ofensiva y habitual, futilidad, objetivo inmediato de lograr la conversión del interlocutor
(74) Estado de ánimo: sentido de responsabilidad por el mandato apostólico
Requisitos del diálogo
(75) Es un “arte de comunicación espiritual”. Requiere:
1) Claridad. Trasvase de pensamiento que nos exige revisar lenguaje
2) Mansedumbre. Autoridad intrínseca de la verdad que expone y caridad que difunde. No es orgulloso, hiriente, ofensivo, impositivo, etc
3) Confianza, no sólo en el valor de la palabra propia sino en la actitud para aceptarla por parte del interlocutor
4) Prudencia. Tiene en cuenta sensibilidad y condics psicológicas y morales del interlocutor, y adapta a ellas sus formas
Dialéctica de la auténtica sabiduría
(77) Vías complementarias para alcanzar la verdad
Oportunidad de crecimiento: descubrir verdad en opiniones ajenas, someter las propias a discusión
(79) El DS tiene formas múltiples. Exigencias experimentales, selección medios adecuados, sin vanos apriorismos, o expresiones inmóviles. ® adaptación a condics de vida, lugar, cultura, situación social
Unir a los hermanos en la integridad de la verdad
(80) Saber escuchar sin poner distancias: comprender, respetar, y si lo merece, secundar.
(81) Pero sin caer en irenismos ni sincretismos
3.2. El diálogo en la DSI
3.2.1. El diálogo, orientación para la acción
La DSI insiste en que la realización práctica de sus principios en los diferentes ámbitos de la vida social, misión que corresponde a los laicos de un modo originario, no debe darse como imposición, o como una empresa llevada a cabo exclusivamente por los católicos, sino a través del diálogo, la colaboración, los consensos abiertos a todas las fuerzas vivas de la sociedad.
Or 56: El “diálogo respetuoso” es una de las orientaciones fundamentales para la acción del cristiano en la sociedad. Camino indispensable para lograr la colaboración y los acuerdos programáticos y operativos que la efectivicen. (cf. CDS 565)
En el proceso de discernimiento propio de la DSI, el diálogo es una mediación necesaria (comunicativa) para pasar del juicio a la acción.
3.2.2. El diálogo como contenido del bien común
El bien común no se define como una suma de bienes individuales, sino que se trata de un bien que trasciende el bien puramente individual y permanece común, en cuanto pertenece a todos y cada uno (cf. CDS 164). Se trata del conjunto de condiciones que permiten a los integrantes de la sociedad alcanzar su propia perfección (cf. GS 26; CEC 1905-1912). Por ej., la paz, la correcta organización de los poderes del Estado, un sólido ordenamiento jurídico, los derechos humanos, etc.
El diálogo, y más aún, la cultura del diálogo, es parte indispensable del bien común. Más aún en una sociedad pluralista, donde están representadas una amplia gama de creencias y valores. Y además, una sociedad democrática, la dimensión conflictiva de la política se manifiesta no sólo en las pujas de ideas, sino en los conflictos de intereses de los diferentes sectores. El diálogo constituye un procedimiento fundamental para la construcción de consensos, siempre teniendo presente que dichos consensos no pueden prescindir de la verdad (en particular, la dignidad de la persona y sus derechos).
Todo aquello que atenta contra el diálogo es un gravísimo mal social.
A continuación menciono algunos números del CDS que son relevantes para el tema del diálogo.
CDS:
13: el “estilo de diálogo de Dios”
18. La Iglesia quiere instaurar un diálogo con toda la flia humana (cf. GS 3)
43. Diálogo con el que piensa distinto (cf. GS 28)
110. El hombre, creado como ser social. El diálogo es vital para su existencia
130. Expresión de su apertura a la trascendencia
La DSI, instrumento para promover el diálogo:
534. entre comunidades cristianas y la comunidad civil y política; 535. En el campo ecuménico; 536. Con los Hebreos; 537. Con otras religiones
550. Valor del diálogo para comprender las realidades sociales y mejorarlas
565. La promoción del diálogo como orientación fundamental del laico en lo político
569. Diálogo y exigencias morales irrenunciables.
574. En las opciones políticas, los creyentes deben iluminarse mutuamente a través del diálogo sincero
4. El diálogo político y actitud dialógica
4.1. Concepción física y moral del poder
En nuestra cultura se manifiesta una tendencia a la concepción física del poder político, entendido como una magnitud cuantitativa. “Construir poder” significa entre nosotros extender de hecho la propia capacidad de imponerse en el choque de fuerzas, sumar adictos, sin que importe el modo en que este hecho se produce. Pero el poder así entendido es volátil, sigue las reglas inexorables de los fenómenos naturales, indiferentes a las necesidades del bien común.
El poder político debe concebirse, por el contrario, como una noción primordialmente cualitativa. El “más” del poder, está referido en primer lugar a su calidad, al modo con el cual es construido. El poder crece en cualidad y, por consiguiente, en estabilidad cuando se construye a través del consenso, entendido como “acuerdo” (Cortina), fruto de un diálogo iluminado por valores morales.
CDS 409 hace referencia a la función de síntesis y mediación en vistas al bien común, como una de las finalidades esenciales e irrenunciables de la autoridad política, lo cual debe interpretarse como una referencia implícita al diálogo
4.2. Moral como actitud dialógica
Finalmente, transcribo un fragmento de un artículo de la prestigiosa filósofa Adela Cortina, que si bien trascienden el ámbito estrictamente político, son aplicables a este último.
“La moral, en una tradición kantiana es, en principio, capacidad de darse leyes a sí mismo desde un punto de vista intersubjetivo, de forma que las leyes sean universalizables. Lo cual nos muestra que los individuos racionales no están cerrados sobre sí mismos, sino que cada persona es lugar de encuentro de su peculiar idiosincrasia y de la universalidad; es un nudo de articulación entre subjetividad e intersubjetividad.
Una persona «alta de moral» en este sentido sabe, pues, distinguir entre normas comunitarias convencionales y principios universalistas, que le permiten criticar incluso las normas comunitarias. Sin embargo, a la hora de interpretar el punto de vista moral universalista, existe una gran diferencia entre los kantianos: mientras Kohlberg, Hare o Rawls adoptan como método para determinar qué normas son las correctas la «asunción ideal de rol» (ponerse en el lugar del otro), la ética del discurso deja esa tarea en manos de los afectados por la norma . Porque, atendiendo al principio de la ética del discurso, descubierto a través del método trascendental:
«Sólo pueden pretender validez las normas que encuentran (o podrían encontrar) aceptación por parte de todos los afectados, como participantes en un discurso práctico» .
Por lo tanto, para que la norma sea correcta tienen que haber participado en el diálogo todos los afectados por ella, y se tendrá por correcta sólo cuando todos -y no los más poderosos o la mayoría- la acepten porque les parece que satisfacen intereses universalizables. Por tanto, el acuerdo sobre la corrección moral de una norma no puede ser nunca un pacto de intereses individuales o grupales, fruto de una negociación, sino un acuerdo unánime, fruto de un diálogo sincero, en el que se busca satisfacer intereses universalizables.
Estamos acostumbrados a tergiversar los términos, de modo que identificamos diálogo con negociación y acuerdo con pacto y, sin embargo, las negociaciones y los pactos son estratrégicos, mientras que los diálogos y los acuerdos son propios de una racionalidad comunicativa. Porque quienes entablan una negociación se contemplan mutuamente como medios para sus fines individuales y buscan, por tanto, instrumentalizarse. Se comportan entonces estratégicamente con la mira puesta cada uno de ellos en conseguir su propio beneficio, lo cual suele acontecer a través de un pacto.
Por el contrario, quien entabla un diálogo considera al interlocutor como una persona con la que merece la pena entenderse para intentar satisfacer intereses universalizables. Por eso no intenta tratarle estratégicamente como un medio para sus propios fines, sino respetarle como una persona en sí valiosa, que -como diría Kant- es en sí misma un fin, y con la que merece la pena, por tanto, tratar de entenderse para llegar a un acuerdo que satisfaga intereses universalizables. Por eso la persona con altura humana a la que nos hemos referido reiteradamente a lo largo de este trabajo asumiría una actitud dialógica, lo cual significa:
1) Que reconoce a las demás personas como interlocutores válidos, con derecho a expresar sus intereses y a defenderlos con argumentos.
2) Que está dispuesta igualmente a expresar sus intereses y a presentar los argumentos que sean necesarios.
3) Que no cree tener ya toda la verdad clara, de suerte que el interlocutor es un sujeto al que convencer, no alguien con quien dialogar. Un diálogo es bilateral, no unilateral.
4) Que está preocupado por encontrar una solución correcta y, por tanto, por entenderse con su interlocutor. «Entenderse» no significa lograr un acuerdo total, pero sí descubrir lo que ya tenemos en común.
5) Que sabe que la decisión final, para ser correcta, no tiene que atender a intereses individuales o grupales, sino a intereses universalizables, es decir, a aquello que «todos podrían querer», por decirlo con la célebre fórmula del contrato social.
6) Que sabe que las decisiones morales no se toman por mayoría, porque la mayoría es una regla política, sino desde el acuerdo de todos los afectados porque satisface asimismo los intereses de todos.
Quien asume esta actitud dialógica muestra con ella que toma en serio la autonomía de las demás personas y la suya propia; le importa atender igualmente a los derechos e intereses de todos, y lo hace desde la solidaridad de quien sabe que «es hombre y nada de lo humano puede resultarle ajeno»
Naturalmente cada quien llevará al diálogo sus convicciones y más rico será el resultado cuanto más ricas sean las aportaciones. Pero a ello ha de acompañar el respeto a todos los interlocutores posibles como actitud de quien trata de respetar la autonomía de todos los afectados por las decisiones desde la solidaridad. La educación del hombre y del ciudadano ha de tener en cuenta, por tanto, la dimensión comunitaria de las personas, su proyecto personal, y también su capacidad de universalización, que debe ser dialógicamente ejercida, habida cuenta de que muestra saberse responsable de la realidad, sobre todo de la realidad social, aquel que tiene la capacidad de tomar a cualquier otra persona como un fin, y no simplemente como un medio, como un interlocutor con quien construir el mejor mundo posible.”
(Adela Cortina, “La educación del hombre y del ciudadano”)
5. Algunas reglas del diálogo
- Cuidado del planteo y delimitación del problema.
En el ámbito moral y político, todo problema de cierta entidad puede vincularse de un modo u otro a principios fundamentales. Pero si pretendemos discutir todo a partir de cada tema particular, el diálogo está condenado al fracaso.
El conflicto por las retenciones se vincula con aspectos básicos del orden constitucional: el federalismo fiscal, la postergada ley de coparticipación, la división de poderes, la legalidad de la delegación de ciertas facultades en el Poder Ejecutivo, la modalidad de ejercicio del poder presidencial, la redistribución de la riqueza, etc. Pero es imposible llegar a algún resultado apreciable si se intenta debatir todo al mismo tiempo. Por otro lado, estos temas están vinculados también con las retenciones previas a la conflictiva resolución del Ministerio de Economía y cuya legalidad no se había cuestionado. El problema actual se refiere al nivel de las retenciones a la soja y los efectos del mismo en la actividad agropecuaria. Superada esta urgencia, los otros temas deberán ser oportunamente encarados.
- Argumentación racional, ordenada, transparente, comprensible.
La apelación al puro sentimiento, los golpes bajos, los juicios no fundamentados, los “saltos lógicos”, las exhortaciones morales dirigidas al adversario, desnaturalizan forzosamente el proceso del diálogo.
- Deben emplearse conceptos cuyo significado pueda ser comprendido por los interlocutores, y en todo caso, aclararlos debidamente.
- Descubrir los propios presupuestos, en la medida en que los mismos son necesarios para que el interlocutor pueda comprender la propia posición.
- Evitar falacia genética: Se trata de uno de los defectos más frecuentes. Puede resumirse en la frase:“te equivocás porque sos malo, o a la inversa, porque sos malo, tus opiniones necesariamente son erróneas”. Semejante presunción, introducida en la conversación, expulsa el diálogo del ámbito del tema objetivo y de la argumentación, para transformarlo en un llamado a la conversión o una descalificación del interlocutor.
[1] M. Cozzoli, “Verdad y veracidad”, en F. Compagnoni y otros (ed.), Nuevo Diccionario de Teología Moral, Paulinas, Madrid 1992, 1852.
Siglas: GS = Gaudium et spes ; CDS = Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia; Or = Congregación para la Educación Católica, Orientaciones para el estudio y enseñanza de la doctrina Social de la Iglesia en la formación de los sacerdotes (30-12-1988).
[2] M. Cozzoli, o.c., 1854)
[3] GS 28; CDS, 43.
[4] M. Cozzoli, o.c., 1855.
miércoles, 9 de julio de 2008
lunes, 30 de junio de 2008
2008/05/29 - Conferencia sobre Reforma Política
Senador Samuel Cabanchik
Dr. Gerardo Conte Grand
Dr. Jorge Hayzus
Proyecto 2010”
Grupo de formación cívica y política
III Ciclo de charlas – 2do. Encuentro
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
RESUMEN de CONCEPTOS MÁS DESTACABLES
· Dr. Conte Grand (Págs. 2 a 5). En la Coalición, decidimos ser un agente activo en la reforma del sistema político y electoral en la Argentina. Y dentro de un núcleo muy amplio de reformas políticas y electorales, que el eje central de la demanda sea evitar el fraude electoral.
· En estas reglas básicas del funcionamiento del sistema institucional, el sistema electoral, el sistema político, la ley de acceso a la información pública, a los sistemas de contralor de la acción del Ejecutivo, seguramente podrá haber un amplísimo nivel de consenso.
· El primer proyecto por su urgencia sería el de reforma del Código Nacional Electoral. En este tema hay 3 bloques temáticos: a) salir del sistema de boletas múltiples e ir al de boleta única. b) Cambiar el sistema de designación de autoridades de mesa. c) Pasar el escrutinio provisorio del Ministerio del Interior a la Cámara Electoral. Más adelante se abordarán las Leyes de Partidos Políticos y de Financiamiento de los Partidos Políticos.
· Se explican los objetivos del “Foro para la Reforma Política y Electoral” (pág. 4).
· Senador Cabanchik (págs. 5 a 9). Con graves irregularidades como las ocurridas el 28 de octubre, estamos lesionando la votación, que es el primer acto de legitimación y de la legalidad de la representación de nuestro sistema. Es el primero, el más urgente y el más importante. Si no protegemos este acto, quedará viciada toda la cadena, todos los eslabones. La boleta electoral es la materialización de la expresión de la voluntad propia, individual y libre del ciudadano.
· El proyecto de boleta única que hemos presentado está consensuado con todo el espectro opositor. Pero la expresión de toda la población va a ser fundamental, porque el oficialismo tiene mayoría absoluta y puede bloquear lo que no le gusta.
· Este proyecto de boleta única tiene otro elemento adicional: la fusión en un solo padrón de los padrones masculino y femenino.
· Dr. Hayzus (págs. 9 a 12). En este momento la Honorable Cámara de Diputados tiene 77 diputados más de lo que correspondería según la población al momento en que se estableció ése sistema. Correspondería una decisión del Congreso de ponerse en orden él mismo, en cumplimiento de la norma constitucional. Ése sería un lindo punto de arranque para una restauración plena de la división de poderes, de las garantías individuales, todo lo que se desprende de la Constitución, en su conjunto.
· ¿Qué se pierde cuando se hacen cosas contrarias a disposiciones constitucionales? Pues, que la sociedad – aunque no lo perciba de inmediato – sufre una caída en el nivel de vida como comunidad política. El orden en el cual se apoya la convivencia ha sido vulnerado.
Otras opiniones y comentarios (págs. 12 en adelante)
· Las listas-sábana. El problema de conocer los candidatos es principalmente de la Provincia de Buenos Aires y en menor grado de la Capital, por la cantidad de diputados que se eligen. En las provincias, los ciudadanos medianamente informados saben quién es quién. En cuanto a la posibilidad de “representación por circunscripción”, tiene el problema que puede amenazar una representación proporcional y profundizar la hegemonía. Y es muy importante que la pluralidad del pensamiento este representado.
· Lo que va a quebrar la situación actual, de hegemonía y de “levanta manos masivo” en el Parlamento, será cuando estos temas se hagan carne en la mayor parte de la población argentina. si sintiéramos que se nos juega realmente la vida ciudadana, la vida nacional, sería distinto.
· Hay que dejar de decir que “el Congreso” no trabaja o no hace nada: es el oficialismo en el Congreso el que no trabaja e impide el debate serio. Hay que empezar a discriminar entre los que legislan y debaten de los que no lo hacen.
· La reforma constitucional del ’94 permite al oficialismo hacer de la excepción, regla y hacer de la anormalidad, norma. Este es el problema que vivimos.
· El problema con la Argentina es que tenemos una actitud tan proclive a romper las reglas de juego, a forzarlas para que no haya reglas comunes sino para que haya reglas privadas.
· El problema es nuevamente y decisivamente cultural.
· El carácter legal siempre tiene que estar, pero aparte del carácter legal, tiene que haber forma visible, concreta y manifiesta del reclamo popular. Juntar las firmas es algo útil, pero hace falta de algún modo la protesta pública, de un modo pacífico. Una posibilidad es armar una inmensa cadena de mails para hacer la forma de manifestación más cómoda y eficiente que existe, que es batir cacerolas desde los balcones…
· La cuestión del campo: Las cosas que pasaron parecerían explicarse como una cuota de irracionalidad. Pero es posible que haya una racionalidad y una lógica en la conducta de Kirchner, que se resumiría de esta manera: “sólo así nos interesa gobernar”. O “Nos interesa gobernar si tenemos la suma del poder público, la capacidad casi única de los grandes negocios privados, la capacidad de someter al otro, de sojuzgarlo. Para qué quiero gobernar la Argentina si no puedo enriquecerme ilícitamente, si no puedo comprarme todo, si no puedo reproducir o incrementar mi poder. Si no es para eso no me interesa el poder”.
· El único cambio revolucionario que se podría hacer en la Argentina, es el cambio de ejemplaridad en el ejercicio del poder. No hay cambio político posible si no hay un cambio cultural y no hay un inmenso cambio cultural si no hay ejemplaridad. La Argentina lo necesita. Si no se hace, nunca va a llegar a ser un gran país. Y ese cambio cultural es un cambio de todos nosotros, de todos los ciudadanos, comenzando por la clase media.
miércoles, 25 de junio de 2008
jueves, 22 de mayo de 2008
Agenda Segundo Encuentro Ciclo 2008
"PROYECTO 2010"
Grupo de Formación Cívica y Política
III Ciclo 2008 - 2° encuentro
"REFORMA POLÍTICA"
Jueves 29 /05 / 2008 a las 19 hs.
Senador Nacional Samuel Cabanchik
Dr. Gerardo Conte Grand
Abogado. Ex Viceministro del Interior. Fue Diputado de la Ciudad de Buenos Aires y Diputado Nacional. Actual integrante de la Mesa Ejecutiva Nacional de la Coalición Cívica y representante de la Coalición en el recientemente creado “Foro para la Reforma Política y Electoral”.· El Foro está organizado por legisladores y dirigentes de la Coalición Cívica, UCR, Partido Socialista, Partido Nuevo de Córdoba, PRO, MST y otras fuerzas políticas y organizaciones sociales. Su principal objetivo es discutir propuestas concretas para mejorar el sistema de partidos políticos de la Argentina, así como mecanismos para transparentar los procesos electorales y plasmarlos en proyectos que sean considerados por el Congreso de la Nación. Pretende ser un instrumento que genere consensos para una reforma que, entre otros objetivos, restituya máxima confiabilidad a las elecciones y permita a cada ciudadano recuperar la certeza de que su decisión será libre y respetada cada vez que vote.
Dr. Jorge Hayzus
Abogado graduado en la Universidad de Buenos Aires a los 22 años. "Bachellor of Laws, cum laude" -Yale University. Profesor en la Escuela de Administración de Empresas de la UCA y en el ESEADE. Fue Director Financiero de Industrias Kaiser Argentina y Presidente del directorio de la empresa. Miembro de la organización Roberts (financiera y luego Banco Comercial) durante casi 30 años.· Comenzó a interesarse por el régimen electoral -como ciudadano preocupado y comprometido- en medio de la turbulencia del año 2002, cuando se lanzó una "Iniciativa Popular" tendiente a reemplazar la "lista sábana" por un régimen de elección directa por circunscripciones. Enfocará su exposición principalmente en el aspecto constitucional (Arts. 45 y 37) de la composición de la Cámara de Diputados de la Nación - asignación de bancas a cada Provincia.
· En la sección “Documentos” de nuestro blog pueden encontrarse algunos papeles de trabajo y reflexiones que el Dr. Hayzus ha remitido a “Proyecto 2010”.
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Para agendar - Próximo encuentro:Viernes 27 de junio, 20 horasP. Gustavo Irrazábal: “EL DIÁLOGO”,desde una perspectiva cristiana.
Emilio Mitre 515 – PB – Buenos AiresTel. (011) 4432 0094
e-mail: proyecto_2010@fibertel.com.ar http://www.proyecto-2010.blogspot.com/
2008/04/18 - Conferencia Prof. Max Gulmanelli
Grupo de Formación Cívica y Política
III Ciclo de charlas- 1er. encuentro
“La Argentina en la que queremos vivir, ¿es la que construimos todos los días?”
Profesor Max Gulmanelli
Resumen - Transcripción completa - Preguntas
RESUMEN
· Estamos llamados a escribir la Historia. Desde la vida de todos los días, desde una enorme responsabilidad ciudadana. Cumplir las leyes. Atrevernos a vivir todos los días una vida muy sencilla, una vida casi ordinaria, una vida de mucha grandeza.
· La gran masa del pueblo argentino, somos gente buena. Gente que sueña con poder trabajar, con criar a sus hijos…, con poder volver a su casa con medios de transporte quizás un poco mejores de los que nos toca vivir todos los días.
· Nos han faltado enormes procesos de debate generacional y decirnos ¿qué Argentina queremos? ¿qué sociedad? ¿fundada en qué principios? ¿con qué destino de Nación?
· Lo primero que tenemos que hacer es mirarnos y empezar a valorar aquellas cosas de nuestra Historia y de nuestra vida cotidiana que son realmente muy valiosas. Y únicas. Si empezamos a conocernos, podemos empezar a preguntarnos hacia dónde queremos ir. Hay que debatir cuál es la Argentina en la que queremos vivir, y consecuentemente gastar toda la energía posible en construirla.
· Venimos de ése crisol de razas que nos ha dejado la enorme experiencia de ser históricamente un pueblo de diferencias con diálogo. Somos básicamente, y no lo podemos perder en éste tiempo de crisis, un pueblo de diálogo.
· Hoy es un gran momento para sentarnos a pensar la Argentina, porque tenemos un gran momento económico, a pesar de un pésimo momento político. La verdad es que no se entiende que tengamos una crisis. Es inentendible.
· Es absolutamente imprescindible y debiera ser irrenunciable, el compromiso ciudadano de trabajar con ahínco y responsabilidad, todos los días, por una Gran Argentina que nos debemos a nosotros mismos. Hay que empezar a hablar de la responsabilidad social de los ciudadanos. Qué hacemos desde nuestro lugar para que las cosas funcionen mejor?.
· A los argentinos nos apasionan los antagonismos. Ojo con los antagonismos. Atrevámonos a vivir en la Verdad, en la propia Verdad. Vivan en la Verdad y la Verdad los hará libres. Atrevámonos a vivir en la Verdad.
· En la Europa devastada de la guerra mundial surgió un liderazgo apasionante: el Humanismo Cristiano, que a través de la Democracia Cristiana europea trató de encarnar en la vocación política los valores del Evangelio.
· Hay que recuperar una de las grandes instituciones de la Argentina que es el Honorable Congreso de la Nación. Aún en una situación como la actual con mayoría oficialista en ambas cámaras, es un gran desafío mostrar vocación democrática y recuperar los debates parlamentarios.
· Acá se abre un momento para animarse. El escenario político de las presidenciales del 2011, les anticipo que va a ser muy diferente al del año pasado. Es un tiempo para comprometerse. La crisis del campo quebró el monopolio kirchnerista.
· La crisis del Justicialismo quizás no se ve pero tal vez es más grave que la del radicalismo. Es mucho más profunda, porque el Justicialismo es una máquina de poder.
· Es muy difícil hacer política siendo buena gente… Hay mucho egoísmo… Falta generosidad… Falta entender la diferencia entre los fines y los medios. Hay que tener mucha grandeza de corazón.
· Lo más probable es que la democracia del Siglo XXI no se apoye en los partidos políticos, sino en los dirigentes.
miércoles, 21 de mayo de 2008
2008/Mayo - Documento Jorge Hayzus
Jorge R. Hayzus Mayo del 2008
Registré en un artículo de Santiago Del Sel publicado en la revista EMPRESA (Nº 177, Abril-Mayo 2006) la siguiente frase: “…… lo que resulta más alarmante es la ausencia de un espacio para el diálogo, el debate y la búsqueda de consensos como vía de integración y superación de los conflictos.”
Más allá de su exactitud como diagnóstico, podría interpretarse esta reflexión como un llamado a la esperanza de que – mediante el aporte de personas de buena voluntad - se susciten los “espacios” que hoy faltan, para ser llenados de a poco. Además induce a plantear las condiciones, ya sean del entorno, de los medios, de la psicología colectiva, que deben ser tenidas en cuenta para que el diálogo se inicie, prospere y fructifique.
A tales efectos, no vendría mal hurgar un poco más en la disposición al diálogo y en los elementos que la configuran. Si se trata de reflejar la inspiración de ACDE, la aptitud para el diálogo se demuestra primero con ánimo de humildad y respeto, para luego conseguir reciprocidad.
El diálogo presupone paciencia, por lo menos para escuchar sin interrumpir. Sin escucha no hay diálogo, sólo ruido y tiempo perdido. Quienes afirman por el contrario, que el diálogo es enriquecedor tienen razón, pero se olvidan a veces del marco que ha de definirlo como tal.
La “superación de conflictos” a la que alude el párrafo citado, así como la búsqueda ansiosa de respuestas a los interrogantes de nuestro futuro como Nación, se refieren a ejercicios de diálogo que a primera vista abruman por su dificultad. Sin embargo, el sentido común indica que no es necesario “discutir de todo” para ponerse de acuerdo en algo.
Lo más práctico sería abordar los temas desde premisas que estén tácitamente – o si fuera necesario, expresamente – aceptadas como tales y por ello fuera del ámbito de discusión.
En el fondo, la apelación al diálogo consiste en eso, en el acuerdo previo sobre un “marco de referencia” que confiera sentido a lo que cada cual está diciendo al otro, y vice-versa.
En una comunidad políticamente organizada ese marco de referencia está trazado por el entendimiento de los ciudadanos respecto de ciertas normas básicas de convivencia, contenidas en la Constitución. Tal vez se esté subestimando el valor – práctico, operativo, cotidiano – que la Constitución guarda como “base y punto de partida” para encaminar el diálogo hacia el consenso.
La Constitución de 1994 no será óptima, pero es la que tenemos y es la que nos prescribe ciertos modos de acción, apuntando a ciertos objetivos de bien común. Es del caso preguntar si ese “diálogo” tan preconizado como instrumento de democracia puede convocar al esfuerzo cívico mientras no se logre fundarlo en los principios.



